La difícil relación entre el ejercicio físico y el peso corporal
El ejercicio físico es fundamental en la prevención y tratamiento de la diabetes tipo 2 (DM2), pues existen multitud de estudios que así lo confirman y nos lo recuerda el consenso publicado el año pasado del Exercise and Type 2 Diabetes de la American College of Sports Medicine (ACSM) and the American Diabetes Association (ADA). El ejercicio ayuda a disminuir la insulinoresistencia, a controlar la TA, el control metabólico –discretamente, como vimos recientemente , los lípidos y a disminuir la mortalidad. Sin embargo, el esfuerzo personal para conseguir estos beneficios significa una actividad diaria de al menos 30 minutos mantenido en el tiempo, que se pierden a los pocos días de cesar la actividad., de tal modo que como han demostrado diversos estudios en prevención en prediabéticos, la tasa de cumplimiento en el tiempo es más bien modesta tirando a baja. Por otro lado, su relación con las calorías gastadas, y por tanto su traducción en reducción del peso, es reducida.
Recientemente comentamos en el blog como los efectos del ejercicio -30 minutos de ejercicio (caminar rápido) al menos 5 días por semana- sobre una dieta bien estructurada en relación a la glicemia, la TA, los lípidos, la insulinoresistencia, y la secreción insulínica en pacientes DM2 recién diagnosticados eran más bien modestos, en el Early Activity in Diabetes (Early ACTID).
Un reciente metanálisis sobre ensayos clínicos aleatorizados que evaluó la eficacia del ejercicio aeoróbico en pacientes obesos o con sobrepeso mostró en 14 ECAs y 1847 pacientes como los programas de 6 meses de duración se asociaban a una escasa reducción del peso (diferencias medias de peso −1.6 kg; IC 95%, −1.64 y −1.56) y ligeras reducciones en la perímetro abdominal
(−2.12 cm; IC 95% , −2.81 y −1.44). Lo que demuestra que programas de ejercicio aeróbico entre moderado e intenso solo inducen pequeñas reducciones del peso y de la circunferencia abdominal en población con sobrepeso, de tal modo que se puede afirmar que no es efectivo como única actuación a realizar en pacientes que desean perder peso. Es muy gráfico en este sentido las presentaciones del PORTION DISTORTION en las que se ven las equivalencias entre la ingesta de ciertos alimentos con el tiempo y la cantidad de ejercicio físico que hemos de realizar para gastar este exceso de calorías.
Por otro lado, no todo es negativo, en un estudio observacional, también reciente – de agosto- en Taiwan por Xifeng Wu et al y publicado en Lancet sobre 416,175 personas evaluadas entre el 1996 y 2008 según un programa de cribado poblacional, mostró como el ejercicio físico entre moderado o bajo, independientemente de sus modestas acciones a otros niveles, es capaz por sí solo de disminuir la morbimortalidad, destacando que la mínima cantidad de tiempo dedicada a un ejercicio diariamente de intensidad moderada o intensa para influir en la mortalidad sería de 15 minutos diarios. O sea que aparecerían antes de llegar a los 150 minutos por semana, el límite que hasta el momento parecían mostrar los estudios previos. Eso sí, por cada 15 minutos adicionales se asoció a una reducción del riesgo de todas las causas de mortalidad del 4% (IC 95% , 2.5 – 7.0) y por el cáncer de un 1% (IC 95% , 0.3 – 4.5).
Por ello, independientemente de su modesta contribución en el peso, el ejercicio es importante para la salud
—Andrews RC, Cooper AR, Montgomery AA, Norcross AJ, Peters TJ, Sharp DJ, Jackson N, Fitzsimons K, Bright J, Coulman K, England CY, Gorton J, McLenaghan A, Paxton E, Polet A, Thompson C, Dayan CM. Diet or diet plus physical activity versus usual care in patients with newly diagnosed type 2 diabetes: the Early ACTID randomised controlled trial. Lancet. 2011 Jul 9;378(9786):129-39. Epub 2011 Jun 24
-L as presentaciones de PORTION DISTORTION que podéis encontrar en el link
http://hp2010.nhlbihin.net/portion/