Se reducen las tasas de mortalidad entre diabéticos y no diabéticos estadounidenses
Está admitido que el diabético (DM), al mismo tiempo que tiene mayor probabilidad de presentar complicaciones micro y macrovasculares, su esperanza de vida se ve notablemente disminuida (habitualmente se estima de entre 10-15 años). El riesgo cardiovascular se duplica o cuadriplica según nos dicen las Guías de Práctica Clínica. No obstante, a nivel individual tenemos la impresión que esta aseveración es uno de aquellos axiomas que por el mismo hecho de serlo, nadie se cuestiona, y que por otro lado, el mejor control glucémico y de los factores de riesgo cardiovascular (FRCV) en el DM actual, tienen que, de alguna manera, haber modificado esta realidad. En general, las cohortes diabéticas estudiadas entre 1970-90 a nivel de EEUU (Framingham,…) muestran descensos en la mortalidad cardiovascular (MCV) entre los DM2 pero básicamente entre los DM del género masculino. Sin embargo, a partir de los 90 no existen estudios que aborden esta cuestión, de ahí que, en este caso, se planteen estudiar la mortalidad global y cardiovascular de la población americana y relacionarla con el National Health Interview Survey (NHIS) durante estas últimas décadas, e investigar si ésta ha seguido el patrón descendente sugerido por anteriores estudios.
Aprovechando el NHIS, una encuesta de salud que estudia el comportamiento de los estadounidenses no institucionalizados en base a un muestreo de 41.000 hogares y 107.000 individuos cada año. En estos la tasa de respuesta entre 1997-2004 fue entre el 87-92%. En este caso, los datos procesados correspondieron a 242.383 (30.000 por año) adultos de 18 o más años, aleatorizados de cada una de las familias que fueron cruzados con los proporcionados por las estadísticas de mortalidad de EEUU (causas de mortalidad a partir del National Death Index y el International Classification of Diseases) hasta el 31 de diciembre del 2006 (más de 10 años). De ellos se determinaron primariamente las causas de muerte de los DM2, y secundariamente se compararon con aquellas acaecidas en los no DM, según edad, sexo, raza, estatus socioeconómico… según estratos temporales de dos años (1997–1998, 1999–2000, 2001–2002,
y 2003–2004) calculando las tasas de muerte por persona y año cada tres años. Tasas estandarizadas según población estadounidense del año 2000.
Según esto entre los DM, las tasas de MCV cada tres años disminuyeron 4.0 muertes/1000 personas/año, desde 1997-98 (9.5 por cada 1.000 personas/año) al período de 2003-4 (5.6 por cada 1.000 personas/año) (P por tendencia temporal 0.01); es decir, las tasas de MCV de los DM estadounidenses adultos se redujo hasta un 40% (IC 95%, 23-54), y en mortalidad global un 23% (10-35).
No hubo diferencias en el descenso de las tasas entre DM varones o mujeres, aunque algo superior entre varones (5.2 muertes por 1000 individuos en varones frente a 3.5 en mujeres, P= 0.02)
El exceso de MCV asociado a la condición de DM en comparación con los no DM descendió un 60% (de 5.8 a un 2.3 MCV por 1000 individuos), al tiempo que las tasas de muerte por cualquier causa se redujeron un 44% (desde 10.8 a 6.1 muertes por 1000 individuos).
Concluyen, que las tasas de mortalidad entre los DM de EEUU, sean varones como mujeres, se redujeron sustancialmente entre el 1997 y el 2006 reduciendo su diferencial con las tasas correspondientes a adultos estadounidenses sin DM, si bien es cierto que la incidencia de DM va en aumento su repercusión en la mortalidad no parará de incrementarse.
